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entrevista al sr julio velasquez
Por: CARLOS COGORNO VENTURA

  

          JULIO VELASQUEZ FERNANDEZ

           Tacna, 19 de Mayo del 2006

 

El mismo valle, primero empieza por arriba, Diquiquerua, después sigue La Haciendita, después de La Haciendita sigue Pascana, al frente de Pascana queda Puerto Viejo, de ahí queda Ventillata, Cocachacra, Chucarapi, La Punta. El Temiscal. De Cocachacra vienen harta gente de Lima. Claro, somos amigos, pero a él no le gusta mucho el pico, le gusta la navaja, juega poco. Sí, lo conozco por intermedio de Carlos Magán.  Sí, vienen de familia. Los gallos, la calidad que tienen los gallos, es que a través de los gallos, uno conoce a lindas personas; por ejemplo uno de ellos es Tilín, Tilón, Carlitos Magán, es como mi hermano Carlitos. Así saco cría, este lo traje de, que se llama, antes era mi preparador, Gilberto Contreras “El Chanfle”, sino que ahora está al costado, al costado está trabajando ahí con un amigo. Este solamente es un camadero para sacar cría. Acá no pongo gallos nunca; tres por tres, un poco más, como era haber uno; sí, tres por dos, más o menos. Es más larga, acá los tengo más o menos hasta los cuatro meses más o menos. Que emplumen, que hagan su buena pluma y de aquí los saco a la pollera. Emplacados, anotados en cuaderno. A los dos meses. Este por ejemplo, este es un chiste que hacemos. Un carioco, son cariocos y carne negra; ahora por ejemplo en otro cruce vamos a sacar este carne negra. Sí son de pelea, el problema es que este por ejemplo, queremos tener un bolo carioco papujo. Claro, ya es un chiste, o sea para tener algo, por ejemplo acá yo tenía una gallina, que era idéntica que un gallo, ahora en esta muda.  Idéntica, machetona,  espuelas y hay veces. Y ponía huevos, incuba, es una de mis mejores gallinas, esta gallina la traje de Santiago, tengo muy buenos amigos allá en Santiago y a mí me gusta mucho el gallo fuerte, entonces uso mucho para patrón el gallo chileno, no me gusta el gallo pajarraco. Mi padre ha sido gallero.  Yo todavía he alcanzado a jugar los gallos de media hora, allá en el valle Tambo.  No me gusta a mí, o sea me gusta el gallo bonito, a quién no le gusta el gallo bonito, que ganen, acá hay unos, que de  vez en cuando, siempre trato de refrescar; me gusta el español como patrón de cacho. Pero en pelea  no me gusta para nada, pelea como una gallina. A mí me gusta un gallo con maña. Maña, que salga, que juegue derecha, izquierda, y que empuje cuando le van a patear. Por ejemplo cuando salgo de acá para allá, el asunto es que de aquí tengo que salir allá, y normalmente, uno los gallos se me rebajan dos onzas al salir y la otra, yo allá no voy a competir, solamente salgo a las concentraciones grandes, no voy todos los domingos. El gallo de concentración,  es un gallo que tiene cuatro, cinco, o más peleas. Y por ejemplo cuando uno va y dice por ejemplo en Chiclayo, quiero jugar mi gallo dos mil, te traen un gallo de dos mil con varias peleas, como se gana acá el gallo ese,  porque ese gallo mete cacho, es factor suerte y hay que ponerle un poquito más de cualidad, cual es esa, apegarse en cuando el otro va a tirar, hay que llevarlo como tractor para adelante, ahí va a ser lo bueno. Al toque nomás, al toque te metes adentro. Tenía muchas ganas de jugar con cómo se llama con este pata, el español, Sánchez, pero él  andaba con Luis Antonio y claro, entonces a Luis Antonio, le tengo como diez y nunca me ha ganado un gallo, entonces cuando me miraba, cuando me miraba el preparador de Luis Antonio, nunca me ha parado gallo, entonces agarraba y se iba para allá, o no tengo ese peso, y siempre me sacó el cuerpo, por qué iba, yo; Roberto Balbuena vino para acá, ahí hizo un video que grabó. Claro, acá lo graba, entonces él viene y se quedó unos días y me dice: Julio prepara unos gallos para echarle a Joaquín. Hubo como dos concentraciones que nadie le ganaba un gallo, nadie. Sí, imparable, entonces yo la segunda fui preparado para ganar.  Entonces, no le gané, pero igual campeonamos, no campeonó él, nosotros; llevé cuatro, uno llevamos por Chaparral, otro por Puerto Viejo, y otro por Daniela, el equipo que yo llevaba, el criminal, y a mí me sacan un gallo de carrera. Llegué el día viernes y no lo saqué, sabían llegar donde Carlitos Magán, entonces que pasa, los gallitos más chicos se me rebajaron y justo me toca jugar uno chico ese día.  Hubo, llevé los cuatro, sintió mucho y era uno de los mejores gallos, el más certero, entonces ese gallo yo lo pierdo en el mejor equipo; entonces al otro día que hice, en el otro equipo yo tenía dos pollones y los que me sobraron del equipo campeón, se los acomodé ahí y pollonearon los dos también; no pollonearon dos, pollonearon tres en un equipo y el otro fue en el minuto ocho. Por tiempos y festejamos como a las ocho de la noche, porque era imposible que nos alcance, teníamos dos minutos de infracción. Y normalmente cuando se le quiere jugar plata al gallo, tienen, todo el año saco cría. Acá el clima favorece arto. En verano hace mucho calor, pero normalmente, acá hace sol todo el año. No, hay meses que unos cuántos días llueve, pero en general, esta temporada es un poco fría, ha comenzado hace una semana frío, va a hacer más frío todavía, entonces este mes, a parte que las gallinas están incubando, pero más o menos para empezar en julio; en julio ya comienzan a poner todas las gallinas acá, más o menos, en estos dos camaderos, dos gallinas y le pongo dos gallos, una pone allá y una pone por acá. Se llama, a veces. Lo retiro, lo retiro. No, aparte que solamente para los veinte tantos camaderos que tengo, utilizo cuatro, cinco gallos. Acá hay doscientos, doscientos dieciséis más o menos, allá afuera en jabas, debo tener como doscientos también. Ahorita he seleccionado tres pollos, ya han pasado por la prueba de fuego. Antes de la muda, ahí le corto la cabeza. Sí, ahora estamos bajos porque, acá lo estaba alojando a Daniela, o sea mi amigo me enseñó. Él estaba empezando a criar, ya no tenía gallos, entonces yo le pasé. Y ha comenzado pues, acá yo lo he tenido un año, pero se ha comprado un terreno al costado. Y me tenía la jaba llena también, yo no podía sacar, estábamos ahí, ahora sí ya estoy solo. Estoy más cómodo. El que pasó fue Daniela. El que campeonó al siguiente año que hizo él y el primer año también agarré, el cuarto lugar, cuando vino. También, me tocó quinientos dólares de premio, siquiera para los gastos. Sí, siempre cuarto, quinto, siempre, siempre ando haciendo. Y otra plaza que me gusta es Iquitos por ejemplo. Sí, aparte que viene un poco a media agua y es listo para mis gallos y nosotros acá tenemos; no solo yo, acá en Tacna hay una cualidad, que hay mucho cacho, el gallo no es falso. Entonces que pasa, los gallos entran allá, un poco entregados. Total el gallo colombiano juega un poco a  media agua, viene en este mes y nosotros botamos la pata sin morder y allá son casi son puro pollón nomás. Ahora que he ido, el año pasado, les he metido tres pollones, un día jugué cuatro, tres pollones y una pelea así más o menos a minuto y medio, con Róbinson Rivadeneyra jugué una, muy bonita pelea, pero le saqué la cabeza creo, oye que manera, hasta a mí me gustó mi gallo, me encantó. Como jugó y la fuerza, como se les encajaban los cachos. Pero ya no lo tengo ese gallo acá, primera pelea. Hace muchos años, este gallo jugó en Santiago ahora, lo dejaron ciego en la primera pasada y como si me hubiera ganado el campeonato, lo paré del coliseo de pie, que rica pelea; antes de venir de Santiago tenía cuatro pollones y lo lleve pues, lleve un gallino que esta por ahí y un barroso; que es la línea que estoy sacando ahora. El barroso se ha quedado allá, también se enamoraron del gallo, me lo pidieron, se lo regalé a un chiquito. Un gallero, el hijo de “Chanfle”, que es mi sobrino; tío regálame el gallo, ya llévate. Este gallo tiene de chileno, el papá lo traje de Curicó, Chile, con una gallina de Bacho Barriola. Dominicanos y me dio Carlos Magán la gallina, entonces ahí, ahí sale otra camada, eran tres, uno lo tienen Candamo, que lo jugó en Tingo María con el galpón “Veneno”, estaban jugando tres, cuatro gallos, justo se chocan conmigo, le saqué el alma, le maté como cuatro gallos. También tenía varios pollones, ese gallo les encantó, ahí me lo dejan ciego, ciego lo saco de la pelea. El hermano, el gallo se me ha muerto pero le saqué dos camadas, en las dos camadas me ha botado gallos extraordinarios, como es el más parecido al papá y aparte que es el último que me queda, aunque tengo hermanos, pero menores y es el que más he jugado. Este ya lo he separado para padre. Al gringo Cooper, le encanta. Por ejemplo ahora, antes a mi papá le preparaba los gallos, pero ahora por ejemplo, como que soy un poco flojo. Claro, el gringo Cooper hasta la fecha prepara a sus gallos, sí el prepara a sus gallos, mueve cuarenta gallos. El mismo con un muchacho. El muchacho le mete la mano y el los carea y los trae. Ahora otra cualidad que tiene el gringo Cooper, que viene desde siete mil kilómetros allá, en Temuco. Ahí hay galleros y hacen competencia. Es campeón mundial el gringo.  Campeón mundial y subcampeón mundial. La única que le falta es esta de Lima, que no la puede ganar. Claro. El juega con, Cooper, galpón Cooper. Ahora, el “Godo” le ha pasado una buena ahora, el “Godo” le compra los gallos a Cooper y ahora tenía tres pollones, la última tenía tres pollones y para cerrar le tocaba con el gringo. Con Cooper le tocaba, no ves que la máquina sortea, le tocó con él. Yo le calzo los gallos al gringo, como él allá usan espina de plástico. Con el gringo  somos amigos y buenos amigos, entonces el “Godo”, el gringo muy bien a podido agarrar y decirme, Julio sabes que, cálzalo mal. Entonces, ese gallo estaba comprado ya era del “Godo” que lo vendió antes de jugar, entonces había que entregarse nomás después de la pelea, y le ganamos la pelea, un peleón, del suelo, faltando como un minuto, lo teníamos muerto, el del “Godo” saca un huaracazo y lo tira al del gringo, yo dije ya ganaron, y se para y el otro estaba chorreando así de sangre, se para y el otro gallo se echa y no se volvió a parar, buena pelea y le quitamos el campeonato. Sí puras hembras, a esta edad ya los separo, no le deja comer al macho. Pero esa la hemos matado, porque se había quedado. Nos ocupamos tampoco, solamente podría echar un gallo para que se revuelque, quedaría bien. Pero no lo hago, porque allá tengo, acá tengo diecisiete revolcaderos. Los uso solamente para. No, ésta, con una basura que le echan ahí para hacer adobes. Con paja. Este tiene una cualidad, que pasa en tiempo de calor, cuando hace calor, esta acá está a una temperatura moderada. Aísla y en frío, no es frío. Entonces ahorita por ejemplo acá entramos, y estamos entrando a un. Claro, entonces no se enferma, no le choca nada. No le cambia. Entonces, es lo bueno.  Matara, este sistema.  Barro, así es. Ves eso, todo eso del valle me lo he traído, es de acá. Claro, yo tengo chacra. Allá nosotros vivimos en esas casas, allá no hay techo vaciado. Y a mí me gusta un poco la soledad. Me gusta mucho. Vivo acá, antes yo vivía en el centro. Ahora, más tranquilo. No hay bulla, igual que mi papá. Barrosos, eso es lo que voy a sacar de acá para adelante, me ha dado buen resultado.  Todo, todo es él.  Bota ese tipo de pollos. Sí, pata cuadrada. Parejito cuando crezca, pico, pata y son de diferentes camadas; esta es  de una sola camada, son de diferentes camadas. Acá hay otro, igual también, son de la misma camada. Más o menos, para que no se sientan muy amontonados. Esta la estoy preparando porque tienen que venir unos dos amigos y les voy a dar ahí para que escojan, para que  se lleven; y yo separaré unas cuantas y el resto me las como. Dejaré unas cuantas camadas, son de muy buen cruce. Recién está un mes, está bien y le gustan los gallos, ayer jugamos tres, ganamos dos y empatamos uno. Sí, una chusca. Esa negra azabache, parece verde. Y ahora las saco allá, así como están esas, ahí se ponen lindas, ahí no se comen las plumas, nada. Claro, ahí las tengo, por ejemplo cuando saco todo esto, las hago venir de allá, acá hay que tener cuidado, más o menos para que no se peleen y hay que ver también que, a veces no se puede sacar dos, hay que echarle una nomás, porque a veces se pelean y no se puede. A veces por sacar dos, no sacas ninguna. Yo les doy, a los pollos por ejemplo, hago cocer quinua, lo mezclo con un poco. La sancocho, la sancocho, la sancocho o la lavo, unas dos o tres lavadas, de ahí la mezclo con un poco de alimento chanca. La alfalfa. Ahí está, con alfalfa tiene que ser, un poco de alfalfa para que piquen los pollos. Estos están un poco mayorcitos. Esos son pollones. Esos pasan la voz. Sí, apenas entran un rato ya están ya. Y ese pato me lo ha regalado un gallero, ese lo he sacado acá y el macho se me ha muerto, tengo que conseguir un macho ahora. Acá tengo pavo real, me traje una parejita, así chiquitos, de Camaná me lo regaló el Rolo Fernández de Camaná. Y me lo regaló todo moquillento, dije no van a vivir y han vivido. Ya ha puesto la pava, así es que cualquier día va a poner ya de nuevo. Son maltones nomás, todavía no le crece bien la cola, arma ya, arma lindo. Sí, en primavera nomás da.  Esta gallina me ha regalado el gringo Cooper, esta mora, tenía como seis, me gustan los gallos de Cooper, pero que lo saque él, a mí casi, me vendió un gallo “Patrulla”, pero no, he tenido mala suerte, porque no, no ha cuajado, como cinco, ni un pollo ha reventado. Se lo he dado ahora a un amigo, lo jugué, acá,          muy buena; tenía un gallo de doce peleas, para que vea, pero gané olímpicamente, como mil soles, acá mil soles es una millonada. En Chiclayo no yo he ido a Chiclayo este año. Pero allá en Chiclayo, todas las pelas de mil, unas, unas de más de mil, de dos mil, yo he visto dos, de dos mil. Para agosto, fui. El treinta, estuve desde el veinticinco. Sí, está bonita, después las otras las he regalado, a unos amigos, acá se ponen lindas, como nadie las pica, ahí se empluman bonito; esa roja por ejemplo va tapar allá  ahorita la voy a botar allá, después la voy a pintar a la barrosa, para que salga roja con barrosa, hace años estoy sacando, como no me salía mucho barroso, pero este año, sí le voy a pegar al color, voy a ponerle a la gallina barrosa, he conseguido, unas cuantas con las que tengo acá. Con la misma calidad. Estos comen maíz, pero en las mañanas toman su desayuno, les doy su desayunito. Con balanceado, su quinua. Sí, esa de acá portorriqueña es esa. La pinta, es portorriqueña, ahí vamos a ver, el año pasado le saqué una camada.  Sí pues, tengo como ciento, como cuantos son, ciento veinte gallinas, ciento diecinueve gallinas. Se va probando pues y también las que no sirven caldito, caldito. Hay gallinas que son, fíjese  como enamoradas. Desde allá vienen. De Hugo Calderón, también tiene. Y son buenos, pelean. Y que se llama, este me lo dio Miguel Bernales, porqué cree que  la he sacado acá, la mamá de esta me la dio. Le gustaron. El tipo, sí el Celso, el Celso le gusta fino, a Miguel no, a Miguel le gusta finos pero un poco más cruzados. Ha salido del barroso, del barrosos es así, esta viene del barroso por ejemplo, mudan a blanco, no sé, yo el gallo es de acá, el papá de mi barroso viejo es de acá, es uno de los campeones, que campeonó ahí en el campeonato y de ahí lo jugué una vez más, ya con eso hizo siete peleas y lo guardé, ahora este año se me ha muerto, joven se ha muerto, tendría cuatro años no tiene más; cuatro, cinco años, no tiene más, joven para reproductores, he tenido gallos, hasta de nueve, diez años. Lo he disecado incluso. Pero le ha entrado una enfermedad y no duró ni una semana. Porque tenía para rato el gallo, y buen reproductor, parejo botaba y bien familiar. Eh, de una gallina que me traje de don Hugo Monzó, don Hugo monzó, antes yo era como el capataz de los gallos donde don Hugo Monzón, hice tanta amistad que don Hugo, dejó el galpón, ahí era el preparador “Chanfle” con el chico Leber  y otro muchacho más.  Don Hugo tenía mil gallos para pelear y yo iba y conversaba con mi compadre, lo llamaba compadre voy a ir mañana. Pesen los gallos, yo llegaba, todo el día topábamos gallos, después le metíamos una topa, a los quince días iba y le metíamos cacho y el que mataba dos veces, a ese nomás lo seleccionábamos, a los otros les jalábamos el pescuezo, así morro de gallos y había un cilindro hirviendo, lo partíamos por la mitad, un muchacho pelándolos, despellejándolos y lo metíamos ahí, que rico caldo. Yo llegaba de Arica para acá, son cuarenta minutos, no es mucho tiempo pero me bajaba diez veces a orinar, y quería hacer hueco a la pista, que manera de botarme el frío. Diurético. Quedábamos pues con cuatrocientos.  Cuarenta por ciento. No, pues, si traíamos unos gallos que matan con la mirada nomás. Y los preparaba acá. Acá los preparaba. Allá para toparlos, claro unas tres topas, y unas correteadas, para darles, esto lo tengo. Acá hay chínchanos y nazqueños. Son muchachos, que han venido a trabajar acá. Entonces me dio un poco, se puede decir de cólera, hicieron unos campeonatos acá, esos muchachos, otros vinieron de Nazca, y ponen un premio y vinieron a hacer pues, se la llevan; a hacían su show. Entonces dije al otro año, a estos cojudos los voy a joder, voy a traer unos navajeros. Y ese año les hice competencia, entonces de ahí, me quedó gustando, ya aprendí a preparar, no sabíamos preparar. Miguel me regaló unos gallos, de ahí empecé pues. Miguel Fernández. Navajeros, me regaló tres navajeros y muy buenos; entonces yo con los gallos de Miguel pasaba a las finales y siempre compraba un gallo para definir y siempre me lo ganaban, me he quedado dos veces. No pasaba. Entonces que hice una vez, agarré, tenía un gallo; el primo “Mono” me regaló un gallo, me dijo: Para cría primo. Y me trajo una gallina, le saqué una camada, habían como veinte, ante un amigo Miguel Sologuren, vino el perro y mató diecinueve y dejó uno; y me lo llevó a la casa vivo, también tengo mi casa acá en la calle Arica, me lo llevó a la casa en una talega. Julio me dice: llévatelo, porque acá el perro… Sí, entonces me traje, ese gallo le pusimos, lo tope, era una bestia, puta que gallo para bueno, no he tenido, no he visto en navaja; porque yo antes en Lima, he vivido en Lima, e iba a Miraflores, en la “Puerta de hierro”. Creo que los viernes era. Entonces yo sé más o menos mirar. Y lo vi topar a acá, tenía aire, tenía partida. En la primera nomás, le pusimos el nombre de “Figo”, había el “Figo”, el “Basquetbolista”, un gallo alto, tenía como cerca de cuarenta gallos, extraordinarios, muy buenos. Y nos preparamos ese año, para ganar; los preparamos acá, me acuerdo. Acá se hacía una vez al año, el campeonato, en agosto. Acá en el Parque Perú, el concejo pone un premio y ahí se hace cualquier cosa. Acá hay varios que jugamos, también vienen de afuera, vienen unos cuantos de afuera, de Arequipa también vienen unos muchachos, en Arequipa también ha entrado fuerte la navaja. La cosa es que había que hacer, que pasar, primero los preliminares, la semifinal, y bueno la final. Y ahí sale, lo llevo al “Figo”, gane una, gané la otra y me pasaba, pasar a la final y me tocaba pasar con un gallo bueno, que yo lo había visto ganar. Un pata de Arequipa creo, no me acuerdo el galpón, la cosa, que lo juego al “Figo”, lo juego al “Figo”, yo le digo al “Pecas”; “Pecas” sabes que una cosa, si nos ganan acá, nos mandan a la casa, no importa que lleguemos a la final, a la final veremos quién le echamos y lo jugué al “Figo”, agarró acá, lo miró acá, se fue caminando para allá, lo midió y el otro gallo se le cuadró, tuvo el mal tino de darse la vuelta, en lo que se dio la vuelta,  mi gallo se le fue, tenía mucha vista el gallo, se fue, cuando el otro se dio vuelta, juaj, le pasó, le cortó la cabeza y le soltó, una telita, una telita nada más, le dejó y saltaba y la cabeza saltaba también, pero distinta, yo nunca he visto seccionar una  cabeza, primera vez y salió con un taquito acá en la pata, entonces le pusimos un y lo volví a repetir en la final. En el mismo día.  Igual, agarró, lo descuidó, lo pasó y seco. Ese día lo jugué dos veces, campeoné, al año siguiente lo volví a sacar, también el mismo día lo jugué dos veces el gallo, en la semifinal y en la final, y también volví a campeonar, tres años seguidos he campeonado, hasta el año pasado que no he estado acá, me fui a Chiclayo. El veinticinco me fui de acá y no he estado, teníamos más o menos unos gallos, y en la primera lo sacaron al “Chanfle”. Y ahora me queda esto, el “Figo” se murió. No le llegué a sacar camada, todavía el papá está vivo, tengo un amigo que saca crías, el saca cría y yo  le doy trigo acá los pollos. De Camaná, no sé donde me lo dio, el primo “Mono”, un amigo de Miguel, hizo nueve peleas mi gallo, un día estábamos jugando navaja, a fin de año, una concentración, hicimos unas chuscas y como le llaman a esto, si pues no chuscas, peleas sueltas, uno contra uno, llevé tres gallos y agarré, me ganaron creo dos, y cuando el último gallo, agarré y lo mande al muchacho para acá, que lo trajera a “Figo”, no lo íbamos a jugar. Pero le dije al pata que íbamos a jugar mil soles al otro, me dijo, si me aceptaba, me aceptó los mil soles, entonces mandé a traer al otro; lo traje y le pagué a todo el coliseo.  Una sola pasada fue también.  Así es, eso es lo que me gusta, como debe ser. Ya pues, siempre me ha gustado. Sí, me ha dolido, me fui a Arica unos días, me quedé, no tenía porque quedarme, pero me quedé, tengo un amigo muy bueno allá, que es como mi hermano “Cherí”, me quedé en su casa, cuando vine lo había jugado al gallo, y tenía una herida acá. El gallo “Figo” y “Pecas” le puso un poco de medicina y lo vendó. Entonces el gallo estaba estaba sanando y se come la venda, se le fue hasta la molleja y se muere el gallo. Me ha dolido ese gallo, me ha dado tantas satisfacciones. Esto de los gallos, una de las cualidades y más o menos por lo que crío, y hay a veces que, sin sabores también pues, es por eso, por las relaciones, tengo muy buenos amigos.  Tengo unos amigos me gusta, me gusta cultivar; y lo bueno que sabe, que me gusta apreciar la buena amistad.  Entonces, me han dado, me han dado buenos amigos, tengo, no tengo muchos amigos, pero muy buenos amigos. Por ejemplo los Fernández son muy buenos amigos; acá no tengo muchos amigos, conocidos, por ejemplo Miguel Sologuren es uno de ellos. No hay muchos, Carlos Magán, después en Iquitos he hecho muy buenos amigos, Carlos Fonseca, Herman Pezo.  Herman, está sacando muy buenos animales, es uno de los más grandes galleros allá. Sí, tiene una hermosa gallera, sabes qué este año voy a ir a conocer su gallera, no la conozco, me lo han contado, porque hable con él, vino para mi cumpleaños, para mi fiesta, que hice en Enero, este año no creo que la haga, porque mucho trabajo y este año he quedado bien cansado. Han salido muy lindas las peleas. Un nivel, pero como que ya me llegó el quite, mucho. Claro, vino, harta gente, de Chile vino José Mora de Santiago, que es el Presidente del Club Gallístico, fui a Santiago, entonces ellos me han devuelto la visita. Para el ocho de Octubre fui a Santiago a competir y vino José. Jorge Bustos, claro lo conozco, es mi gran amigo, aparte de eso, tengo acá, gallos puros de él. A El Varón. Canela. Ahorita, sin lugar a equivocarme, le digo que Jorge Bustos, es uno de los, si no es el mejor en Arica, está por ahí y acá en el Perú tiene muy buen record; porque yo le criaba los gallos acá, yo le preparaba los gallos acá, tengo gallos desde el año pasado de él, porque me quedan como tres gallos de él, que me manda, cuando viene, entonces como no se pueden estar llevando y trayendo, los tengo acá. Es imposible, a parte que hay muchas penas. Es una nueva pollona, lleve uno así a Santiago, allá se lo quedó él hijo de “Chanfle” y me ha salido con el mismo papá con la misma mamá, me ha salido una réplica. Lo topé ya, extraordinario es ese pollo. Buena vara, con manto, largo, el gallo de largo, casi es inenarrable, pata cuadrada. Hay una canción, yo no la he visto, estos gallos son de una gallina de Cooper, pero con gallo mío, los dos, es una de las camadas  que le saco, para que vea el gringo que yo le hago caso. Tiene presencia, porque voy a visitarlo al gringo, hace como dos años. Y él viene para acá siempre, él se queda acá en mi casa y acá yo le paso los gallos de allá para acá y de aquí nos vamos juntos siempre, ahora por ejemplo vamos a ir a Iquitos juntos, entonces la condición es que él viene para mi cumpleaños y yo voy a su casa a visitarlo y me quedo quince días. Normalmente, saco mi pasaje con fecha de retorno. Y la pasamos bonito, le gusta pescar, a mí me encanta, yo soy un apasionado de la pesca. Pesca y cacería, pero ya he dejado la cacería un poco, me he dedicado más a la pesca. Ahorita justo me acaban de llamar, el mar estaba ahorita movido y me acaban de llamar, Julio se ha echado el mar, seguro que mañana estamos bajando a pescar. Sí acá a cuarenta kilómetros, no queda lejos, yo estoy en media hora en la playa. Con caña. Para darle más brazo, aparte que es más cómodo también. Sí, mi especialidad lenguado, el otro día fuimos entre tres y hemos sacado como cien, yo he sacado veintiséis, el otro ha sacado veinticuatro, uno sacó veinte, el otro ha sacado catorce, un día y el otro día sacamos menos pero sacamos; ahí a veces entran. Saco uno, o no saco ninguno. Así era el gallo chileno que traje, con ese pecho, el papá de todos los polloneros que tengo. Por eso que pegó  bien con las gallinas finas que tenía yo. Sí, este gallo por ejemplo lo he topado, de repente del lote es el mejor. Lo agarró y justo lo topé con el cenizo, pero es más peso. Y en el primer huaracazo lo hizo saltar del ruedo, pero regresó y se prendieron, muy buena topa. Después lo he hecho topar con uno de su peso, igual, lo hizo caminar nomás y bonito, un gallo que está inquieto, que está esto alegre. Este gallo debe ser un cuatro seis, ahí debe llegar; a mí me gusta de cuatro dos, hasta el cuatro doce, hasta ahí me gusta. Aparte de eso, cuando bajo, bajo pero hasta tres doce,  no me gusta el gallo más chico, o lo regalo o me lo como. He jugado uno ya dos peleas tiene.  Esta es una línea antigua, de Jorge Bustos. De Arica, Jorge Bustos, el que estábamos hablando enantes; tengo varios gallos, tenía unos gallos de padrillo, pero ahí está. Ese giro no, ese giro, fuerte, lo he topado, bien fuerte es, ya debe ir a jugar.  Se ha mudado ya, este debe tener su año dos meses.  Bueno, bueno esto, este es un gallo dominicano que me lo han mandado para sacar una camada, de Carlos Silva de Chimbote, se lo ha comprado a “Pechereque”. Este de acá. Es muy pesado, es para jugar acá nomás. No está dentro del tipo, es para jugar acá nomás.  Este tiene dos peleas, dos pollones, este e acá, el año pasado lo jugué. Rapidito nomás, era gallino, ha mudado a ajiseco ahora, así como las patas de abajo, todo el cuerpo para arriba y ahora me ha mudado a ajiseco, el papá tiene como seis, siete pollones y como unas cuatro, cinco, o seis peleas, ahí está, ese es el papá. El gallo siempre cruza con los de acá, lo jugué en Camaná, a “Godo” le metí una paliza con este gallo, no lo deje meter una patada y me lo pidieron para cría, un compadre en Arequipa. Ya me lo regresé.  Este gallo en Iquitos, salieron como cincuenta colombianos, brasileños, salieron a comprarme el gallo.  Sí, todos ese mismo tipo, traen buenos gallos, dos, tres mordidas, pero ponen así, blancos. Este es el último que me queda, porque la gallina ya la regalé, vamos a ver si da. Este gallito lo lleve a Santiago también, que este gallo ahora en mi fiesta, lo tumban al suelo, ahí se para y hace su pelea, puta que me hizo llorar. Calidad. En Santiago, fue un buen peleador me dijo. Este gallo entabló en Santiago pues, sino entabla campeona, me traigo el campeonato de Chile. Este, lo he jugado, una sola pelea tiene, el papá casi era parecido, el barroso viejo, y este es el que he dejado yo. Este gallo lo topé acá, la primera topa, me quedé con la boca abierta y la segunda topa igual, de ahí lo preparamos y lo llevamos junto con su hermano lo llevamos a Ilo, el año pasado es pollo, debe tener un año seis meses u ocho de repente, tendría que ver el cuaderno. Entrando lo potablearon, se levantó, buena concentración; se paró, le sacó el alma, lo jalo de todos lados y le metió. Este, pero no se estabilizó bien, pero se aprendía de acá del poncho y de ahí ya no lo jugó más, aparte que ya murió el papá, queda él. Que mirarlo compadre es un espectáculo, que linda pelea que tiene y pega entrando, manda las patas por delante y no pregunta. Todo es premio, lo va a cortar, lo va a cruzar, lo voy a topar y lo mando acá. A la camada lo mando.  Los cruzo, pero este sí, para que no se me envejezca, hay que mantenerlo, hay que toparlo, el padrillo hay que toparlo, hay que tenerlo eso es importante. Algo malo que tenemos la mayoría de estos que le dan maíz, y así tienen la bodega. Y de vez en cuando, cuando uno tiene suficiente de ellos, hay que jugarlo, de nuevo, son satisfacciones. Ese por ejemplo el ajiseco, el ajiseco, era gallino, ahora es ajiseco, era gallino negro, ha mudado. Pero lo único malo que tiene, es picalón. Pero es, es un espectáculo verlo en pelea, a este lo topaba con mi barroso que era del peso; que era un tope, el gringo Cooper estaba enamorado de ese tope, siempre que venía y hay que topar a los padrillos. A él le encanta los barrosos que tengo, les encanta, él está enamorado, quiere un barroso como sea, no lo puedo pasar. Tiene, dominicano. Tiene dominicano. Esos gallos por ejemplo tengo que pasarlos a Chile, no son míos, son padrillos para José Mora, son dominicanos. Con estos sí se acomoda, ahí los tengo, no son míos, tampoco no los toco, los tengo lo mejor que puedo. Son de muy buenos amigos. Quiero pasarlos para mandárselos para allá.


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